Statement

Mi práctica artística consiste en la expresión a través de la plasticidad de los materiales, que no es otra cosa que modulación del espacio, construcción y modulación de espacios, ya que los objetos, las cosas, son los que abren el espacio, los que te permiten el acceso a él, los que lo delimitan y conforman. En mi obra pictórica o bidimensional esa modulación del espacio la llevo a cabo a través de gestos, en una especie de coreografías condensadas.

Intento que la relación con los materiales que utilizo sea una relación ética y no meramente estética. Y eso quiere decir que el uso que hago de ellos (ya sea el papel, la pintura, el barro, la madera, etc.) se limite a eso, a un uso directo, sin cargarlos de ningún tipo de valor añadido más allá de su propia fisicidad. Y lo mismo puedo decir de las técnicas artísticas. Así como los poetas, de alguna forma, “profanan” el lenguaje, lo retuercen, lo golpean, lo sacuden para liberarlo de su uso práctico, intento hacer lo mismo con los materiales y las técnicas, intento liberarlos de sus cargas culturales o conceptuales para que se muestren en su pura fisicidad o disposición plástica. No creo que los materiales o las técnicas deban cargar con el peso conceptual de la obra, sino ser simplemente canales de expresión, puntos de apoyo, sin un sentido más allá de su función en la composición.

Teniendo en cuenta mi predisposición a expresarme a través de la plasticidad de los materiales, los temas que me ocupan últimamente son la relación con lo público, que es siempre relación con la comunidad y relación con “el otro” o “lo otro”, los choques, los accidentes, los límites de lo mental y lo físico, de lo público y lo personal, de lo cultural y lo natural, su lugar de confluencia, sus puntos de fuga.